Qué es una póliza de empresa (y por qué te conviene)
Una cartera de empresa es un cliente corporativo que concentra sus pólizas —flota, responsabilidad civil, convenio, multirriesgo— en tu correduría y renueva cada año. Comisión recurrente con ticket alto y churn bajo.
El efecto compuesto es lo que importa. Cada póliza de empresa firmada se suma a la anterior: al año de trabajar bien, empiezas cada mes con la base cubierta y los encargos sueltos pasan a ser el extra, no el sustento. En España hay 62.587 corredurías de seguros (INE, DIRCE 2025); los que tienen ingresos recurrentes juegan otra liga que los que empiezan cada mes a cero.
Los 5 canales, comparados
| Canal | Coste | Plazo a resultado | Para quién |
|---|---|---|---|
| Referidos y clientes actuales | Bajo | Semanas | Toda correduría. Tu primera póliza de empresa casi siempre sale de alguien que ya te conoce: ofrécesela antes de salir a buscar fuera. |
| Prospección directa B2B (email + teléfono) | Bajo-medio | 1-3 meses | El canal más controlable. Lista de empresas de tu zona, oferta empaquetada y seguimiento sistemático. |
| LinkedIn y contenido propio | Bajo (tiempo) | 3-6 meses | Corredurías con alguien dispuesto a ser visible. Construye autoridad; convierte lento pero deja huella. |
| Alianzas con negocios complementarios | Bajo | 1-3 meses | El negocio que ya tiene la confianza de tu cliente ideal y no compite contigo. Un acuerdo de derivación vale por diez campañas. |
| Asociaciones empresariales y eventos | Medio | 3-6 meses | Zonas con tejido asociativo activo. Estar donde están los gerentes, no donde está tu competencia. |
Cómo se pricea una póliza de empresa
Tres reglas y poco más:
- Define el alcance por escrito. Qué entra en la póliza de empresa y qué se factura aparte. La oferta recurrente sin límites es la ruina del negocio.
- Precio por valor, no por coste con descuento. El cliente paga por la tranquilidad y la continuidad, no por horas sueltas más baratas. Si vendes descuento, te has convertido en el barato.
- Escalones por tamaño de cliente. Dos o tres niveles según tamaño y necesidad. Facilita la venta («¿cuál te encaja?») y deja recorrido para crecer dentro del mismo cliente.
Errores típicos
- Vender el servicio en genérico. El cliente no compra abstracciones. Compra un resultado concreto con plazos y alcance claros.
- No tener oferta empaquetada. Si cada propuesta se redacta desde cero, no tienes un producto: tienes presupuestos. Y los presupuestos se comparan por precio.
- Depender solo del referido. Funciona hasta que deja de funcionar. Y no lo controlas: ni el volumen, ni el tipo de cliente, ni el momento.
- Una web que no dice nada. Quien recibe tu propuesta te busca antes de responder. Si tu web es una foto y un «amplia experiencia», la venta muere ahí. En nuestra muestra auditada de 30 corredurías, el score técnico medio es 77,3/100 (margen ±2,9): el listón está bajo.
- No hacer seguimiento. La póliza de empresa se firma a la tercera o cuarta conversación, no a la primera. Sin sistema de seguimiento, cada «ahora no» se convierte en un «nunca».
En qué orden hacerlo
- Empaqueta la oferta: alcance, escalones de precio, contrato tipo (semana 1-2).
- Ofrécesela a tus clientes actuales y a los de los últimos dos años (semana 2-4).
- Revisa tu web: qué ofreces, para qué empresas, cómo contactar (semana 2-6).
- Monta la prospección B2B: lista de empresas de tu zona, secuencia de contacto, seguimiento (a partir del mes 1).
- En paralelo, teje alianzas con los negocios que ya tienen la confianza de tu cliente (continuo).
Preguntas frecuentes
¿Qué precio se cobra en una póliza de empresa?
Depende del alcance, el tamaño del cliente y la zona. Lo importante no es la cifra, es el método: define qué incluye, qué queda fuera y se factura aparte, y pon un precio que respete tu hora. Una oferta recurrente mal priceada es peor que no tenerla.
¿A qué empresas les interesa?
A quienes tienen la necesidad de forma recurrente pero no volumen para resolverla en casa. Ese es el perfil que paga bien y renueva: búscalo con criterio en tu zona antes de disparar a todo lo que se mueve.
¿La oferta recurrente no me convierte en el barato?
Solo si la vendes como descuento. Bien planteada es lo contrario: disponibilidad y prevención por una cuota previsible. El cliente no compra horas baratas; compra no tener sustos. Delimita el alcance y factura aparte lo extraordinario.
¿Puedo salir a captar directamente?
Sí. Ofrecer tus propios servicios con nombre y apellidos es ejercicio normal de cualquier negocio, siempre que la oferta sea leal y no engañosa. Lo que no cabe es prometer resultados que no dependen de ti.
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